2009MUERTE EN EL BARRIO JOSE HERNANDEZ DE SAN LUIS
Fijaron fecha para la reconstrucción del homicidio de Jairo González El 3 de marzo se inspeccionará el playón y se recreará la secuencia que concluyó con el joven muerto por el disparo del arma del alférez Garay Lépez. El 17 de febrero, por primera vez, la viuda de la víctima contará su versión en Tribunales. El martes 3 de marzo Gabriel Garay Lépez, el alférez de policía pro-cesado por homicidio culposo, su compañero, el auxiliar Diego Coria, y la viuda María de los Angeles Guerra se reencontrarán en el playón del barrio José Hernández de San Luis para re-construir la secuencia de la muerte de Jairo González, el joven de 25 años que recibió un disparo en la cabeza efectuado por el alférez.Antes, el 17 de febrero, María estará en Tribunales para exponer por primera vez en la Justicia su versión de la muerte, que en varios aspectos dista de la relatada por el auxiliar en su testimonial y por Garay Lépez en su declaración indagatoria.
"Ella nunca fue llamada a testimoniar,
aunque en el expediente dice que dos po-licías uniformados se entrevistaron con ella, cosa que niega rotundamente que haya sucedido", dijo Eduardo Agúndez
, el abogado que representa a María como tutora del hijo de la víctima.Los agentes, la viuda y Jairo protago-nizaron el hecho acaecido después que una vecina solicitara presencia policial por una discusión entre la víctima y su pareja. Una mujer que reside en la zona y que circunstancialmente pasaba por el lugar la mañana del domingo 28 de enero habría sido testigo directa de la secuencia; su testimonio es uno de los incorporados en el expediente, pero, se-gún el abogado, la versión que ofreció en Tribunales no coincide en todo con la que efectuó en sede policial. Para Agúndez, que la viuda del joven muerto declare en Tribunales representa la posibilidad de que "triunfe la verdad real (…) en una causa que tiene doble hecho: uno real y otro desvirtuado, que es la versión que la Policía ha urdido a partir de la manipulación de pruebas", acusó.Uno de los aspectos que sustentan las dudas y sospechas del abogado es el test del rodizonato de sodio efectuado a los dos policías y a la víctima. Según la pericia, ni Coria ni Garay Lépez, que confesó haber hecho dos disparos con el arma, tenían en sus manos rastros componentes de la pólvora tales como plomo, bario y antimonio. El informe dice que la vícti-ma, en cambio, sí presentaba indicios de haber manipulado un arma con su mano derecha. Según Agúndez, la investigación poli-cial abunda en "puntos oscuros". "Tras el hecho hubo una gran convulsión en el barrio. Una vecina del edifi cio gritaba que le estaban poniendo un arma a la víctima, quien en realidad en vida no tuvo contacto con la pistola porque el forcejeo no existió y tampoco trató de sacársela al policía. Lo que buscaban es que la víctima tuviera contacto con el arma homicida para que quedara su impronta, lo cual pasó", explicó Agúndez. Que Jairo haya golpeado a su mujer esa mañana en estado de ebriedad es otro punto cuestionado por el abogado. Ase-guró que el médico policial Jorge Giboín revisó a la mujer y confi rmó que no pre-sentaba ninguna lesión, ni reciente ni de larga data. "En su versión distorsionada los policías dijeron que ella tenía moreto-nes, pero no es así", dijo Agúndez. El playón del barrio José Hernández será escenario de la reconstrucción, en marzo.
No hubo forcejeo"Ellos (por Jairo y María) habían esta-do en el departamento de unos vecinos jugando a las cartas y tomando. Tenía una ingesta alcohólica, pero no estaba borracho. Al regresar al hogar, ella le pidió que se acostara para después ir al campo. En su porfía por no dormir, hubo una discusión y Jairo rompió una mesa de vidrio. Una vecina escuchó el ruido y llamó a la Policía. En el informe de Giboín consta que las improntas que tenia en la mano eran por el golpe dado en una super cie plana y por lastimadu-ras de vidrio, no por un forcejeo con la Policía, como dijeron los agentes", relató el abogado. Según el testimonio de ambos po-licías, González increpó a los agentes con insultos y hasta intentó arrebatarle el arma a Garay Lépez, quien desen-fundó la 9 milímetros reglamentaria e hizo dos disparos intimidatorios para controlarlo."Garay Lépez dijo que en la refriega con la víctima se le escapó el tiro. En su in-forme el perito balístico de Criminalistica aseguró que el arma no se puede disparar accidentalmente. Hay otra cuestión: la viuda dice que en ningún momento hubo roce, fricción o pelea entre su marido y el policía. Dice que después del disparo intimidatorio Jairo iba con los brazos en alto, retrocediendo. Se cayó, y al intentar reincorporarse el policía le disparó", dijo Agúndez. El abogado agregó que Coria dijo que la víctima reculaba y que hasta el mismo Garay Lépez reconoció que hubo una traslación de entre 70 u 80 metros desde el lugar en donde los policías lo encon-traron cuando llegaron al barrio
rogamos justicia diria solamente esta gran verdad
estoes extraido del mismisimo diario de la republica
dia lunes 19 de enero 2009
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llega la hora de la verda para este criminal de la policia , ahora se sabra bien como lo acribillo al pobre jairo
ResponderEliminarse destapo la olla garay lepez pagaras como el peor de los asesinos
cuidate mucho"""""
mira a tus espaldas
la ""conciencia _"" te marca el destino"""